Un buen esquema unifilar en una vivienda con electrificación elevada ordena protecciones, circuitos y previsión de carga antes de entrar en obra. En España, ese dibujo no es un trámite menor: ayuda a que el cuadro tenga lógica, a que cada circuito cumpla su función y a que la instalación no se quede corta cuando aparecen más electrodomésticos, climatización o recarga de vehículo eléctrico. Aquí explico qué debe incluir, cómo se interpreta y qué conviene revisar para evitar errores caros en reforma o en obra nueva.
Lo esencial para entender una instalación de mayor demanda
- La electrificación elevada aparece cuando la vivienda necesita más carga, más circuitos o usos como calefacción eléctrica, aire acondicionado o recarga de vehículo eléctrico en unifamiliar.
- La potencia prevista mínima sube a 9.200 W, frente a los 5.750 W de la básica.
- El unifilar debe mostrar, como mínimo, la cadena de IGA, protección contra sobretensiones si procede, diferencial y PIA de cada circuito.
- No todos los circuitos adicionales son obligatorios: solo se añaden los que responden a usos reales de la vivienda.
- La sección de cable y el calibre de protección dependen del circuito, del trazado y de la caída de tensión, que en la instalación interior no debería superar el 3 %.
Qué cambia cuando la vivienda pasa a electrificación elevada
Yo separo siempre dos cosas: la potencia prevista y la potencia contratada. La primera define la capacidad que debe admitir la instalación; la segunda es lo que acabarás acordando con la comercializadora. Cuando una vivienda entra en electrificación elevada, el REBT deja de pensar en una cobertura básica y pasa a prever más circuitos, más carga simultánea y, si hace falta, climatización, calefacción o recarga de vehículo eléctrico.
| Grado | Cuándo encaja | Potencia prevista mínima | Circuitos de referencia | IGA monofásico orientativo |
|---|---|---|---|---|
| Básica | Necesidades primarias sin obras posteriores de adecuación | 5.750 W | C1 a C5 | 25 A o 32 A |
| Elevada | Más electrodomésticos, calefacción eléctrica, aire acondicionado, más de 160 m² o recarga de vehículo eléctrico en unifamiliar | 9.200 W | C1 a C5 + C6 a C12, y C13 si procede | 40 A, 50 A o 63 A |
La domótica no obliga por sí sola a subir de grado si no cambia de verdad la previsión de consumo. En cambio, una vivienda grande, una cocina muy equipada o un punto de recarga en una unifamiliar sí justifican ese salto. Yo no forzaría una instalación básica solo para ahorrar un circuito: sale más caro abrir rozas y rehacer el cuadro después. Con esa diferencia clara, el siguiente paso es leer el unifilar sin perder la secuencia de protecciones.

Cómo leer el unifilar del cuadro sin perder el orden
El unifilar no dibuja cada hilo: resume la instalación para que se entienda de un vistazo. Si el plano forma parte de una obra completa, antes aparecerá la derivación individual; dentro de la vivienda, la lectura útil arranca en el IGA y sigue hacia el diferencial, los PIA y los circuitos. Yo lo leo así porque el orden físico de los aparatos importa tanto como el nombre de cada línea.
- IGA: corta toda la vivienda si hay sobrecarga o cortocircuito general.
- Protección contra sobretensiones: si procede, debe colocarse por delante del diferencial para reducir disparos molestos.
- Diferencial: protege frente a fugas a tierra; si solo hay uno, debe ser de disparo instantáneo.
- PIA o magnetotérmico: protege cada circuito concreto.
- Rotulación: cada línea debería decir qué alimenta, no solo el calibre del automático.
Un orden típico en una vivienda con más demanda sería sencillo: primero la protección general, después la protección diferencial y luego los automáticos de cada circuito. Si aparece recarga de vehículo eléctrico, yo separo su protección para no arrastrar el resto de la vivienda con un disparo innecesario. Cuando esa secuencia está clara, ya se puede bajar al detalle de los circuitos y sus secciones.
Circuitos y secciones que yo no dejaría fuera del plano
La clave no es meter más automáticos, sino separar mejor. En una vivienda con electrificación elevada, el esquema debe reflejar los circuitos básicos y solo añadir los adicionales cuando exista una necesidad real. También conviene recordar que las secciones mínimas de la tabla están pensadas para una instalación tipo, con conductor de cobre, tubo empotrado y una caída de tensión interior limitada; si cambian el trazado, la canalización o la distancia, el cálculo puede subir.
| Circuito | Uso principal | Sección mínima habitual | Protección típica | Cuándo lo incluiría |
|---|---|---|---|---|
| C1 | Iluminación | 1,5 mm² | 10 A | Siempre; hasta 30 puntos de luz por circuito |
| C2 | Tomas de uso general | 2,5 mm² | 16 A | Siempre; hasta 20 tomas por circuito |
| C3 | Cocina y horno | 6 mm² | 25 A | Cuando la cocina es completa y el horno está previsto |
| C4 | Lavadora, lavavajillas y termo eléctrico | 4 mm² | 20 A | Siempre que esos equipos formen parte del programa de uso |
| C5 | Baños y tomas auxiliares de cocina | 2,5 mm² | 16 A | Siempre; es un circuito muy útil para separar zonas húmedas |
| C6 | Refuerzo de iluminación | 1,5 mm² | 10 A | Cuando la vivienda supera los 30 puntos de luz adicionales |
| C7 | Refuerzo de tomas generales | 2,5 mm² | 16 A | Cuando hay más tomas de uso general o la vivienda supera 160 m² |
| C8 | Calefacción eléctrica | 6 mm² | 25 A | Solo si la vivienda la prevé; potencia máxima por circuito de 5.750 W |
| C9 | Aire acondicionado | 6 mm² | 25 A | Solo si la climatización va a ser parte real del proyecto; potencia máxima de 5.750 W |
| C10 | Secadora independiente | 2,5 mm² | 16 A | Cuando hay una secadora fija y no se quiere mezclar con otros usos |
| C11 | Automatización, energía y seguridad | 1,5 mm² | 10 A | Si la vivienda incorpora domótica o gestión técnica; potencia máxima de 2.300 W |
| C12 | Refuerzos de C3, C4 o C5 | Según el circuito base | Según el circuito base | Cuando la cocina o los equipos ya no caben en el circuito inicial |
| C13 | Recarga de vehículo eléctrico | 2,5 mm² mínimo | Diferencial 30 mA tipo A exclusivo | En viviendas unifamiliares con punto o puntos de recarga; hasta 3 puntos de utilización |
Yo no copiaría estas secciones como una receta universal. Primero porque el trazado real manda más que la tabla, y segundo porque un circuito bien resuelto en plano puede necesitar una sección mayor en obra si la longitud, el agrupamiento o la canalización se complican. Una vez fijados los circuitos, toca decidir cómo se ordenan y dimensionan en obra.
Cómo lo planteo en obra para que la instalación no se quede corta
Yo suelo empezar por el uso real, no por la suma de enchufes. Primero miro cocina, lavandería, climatización, agua caliente, domótica y, si existe, recarga de vehículo eléctrico; después reparto cargas y solo entonces cierro el cuadro. En una vivienda grande o muy equipada, esa secuencia evita que el unifilar quede bonito en papel y corto en obra.
- Identifico cargas permanentes y cargas puntuales para no mezclar consumos que no se comportan igual.
- Decido qué circuitos son obligatorios hoy y cuáles solo quedan previstos para una ampliación futura.
- Compruebo si necesito uno o varios diferenciales; si hay más de cinco circuitos, no me gusta dejar todo colgado de uno solo.
- Reviso recorridos y longitudes para que la caída de tensión interior no se dispare por culpa de un trazado largo o mal resuelto.
- Dejo espacio libre en el cuadro y en los tubos para ampliaciones razonables, no para improvisaciones de última hora.
Cuando el diseño está hecho así, la instalación envejece mejor porque no obliga a rehacer rozas ni a saturar un cuadro que ya nació pequeño. Y justo ahí aparecen los fallos que más problemas dan en reforma, inspección o mantenimiento.
Errores que complican una reforma o una legalización
Yo no daría por bueno un unifilar que no se pueda leer sin consultar tres notas al pie. Los errores más comunes no suelen ser espectaculares; son más bien pequeñas decisiones mal encajadas que luego se convierten en disparos, sobrecargas o correcciones de obra.
- Meter circuitos “por si acaso” sin que exista una previsión real de uso.
- Colgar demasiadas líneas de un único diferencial y dejar media casa fuera en cuanto aparece una fuga.
- Olvidar la protección contra sobretensiones o colocarla sin respetar el orden recomendado.
- Diseñar una recarga de vehículo eléctrico sin su diferencial exclusivo de 30 mA tipo A.
- Copiar secciones y calibres sin revisar el recorrido, la longitud o la forma de instalación.
- No etiquetar bien cada circuito, algo que parece menor hasta que llega el mantenimiento.
Yo veo mucho el error de confiar en que “luego ya se verá” con el aire acondicionado o con la cocina. En instalaciones de este tipo, lo que no queda previsto en el plano termina pagándose en la obra terminada. Si además la vivienda va a crecer con el tiempo, conviene dejar margen desde el principio.
Lo que merece la pena dejar previsto antes de cerrar el cuadro
Si yo tuviera que priorizar solo unas pocas decisiones, dejaría hueco físico en el cuadro, un tubo de reserva hacia la zona donde puedan aparecer futuras cargas y una rotulación clara de cada línea. Eso cuesta muy poco cuando se está proyectando y bastante más cuando la casa ya está acabada. En una vivienda con enfoque sostenible, además, merece la pena coordinar desde el principio cualquier previsión de gestión energética, autoconsumo o recarga para no romper después la distribución interior.
- Dejar módulos libres en el cuadro para ampliaciones razonables.
- Reservar canalizaciones hacia cubierta, terraza, garaje o cuarto técnico.
- Separar los circuitos sensibles de los que alimentan cargas variables o intensivas.
- Guardar el unifilar final junto con la documentación de obra para mantenimiento futuro.
Un buen esquema no busca solo cumplir: busca evitar retrabajos. Cuando el plano deja previstas las cargas reales, la vivienda queda mejor resuelta hoy y mucho más fácil de ampliar mañana.