Lo esencial antes de pedir presupuesto
- La horquilla habitual para una vivienda unifamiliar media suele moverse entre 6.000 y 15.000 euros si hablamos de proyecto y dirección de obra.
- Si la casa es sencilla, algunos presupuestos arrancan en torno a 5.000-6.000 euros; si es compleja o muy personalizada, pueden superar 30.000 euros.
- Una referencia útil es calcular los honorarios como un porcentaje del PEM (Presupuesto de Ejecución Material), no como una cifra fija.
- El IVA del 21% suele aplicarse a los honorarios profesionales, así que el total final sube respecto a la cifra sin impuestos.
- Topografía, geotecnia, licencias, tasas y, en muchos casos, el aparejador van aparte.
La horquilla real para una casa unifamiliar
Si miro el mercado español con una visión práctica, la respuesta corta es esta: un arquitecto para una vivienda unifamiliar no cuesta lo mismo en una casa compacta y sencilla que en una parcela con pendiente, sótano y acabados a medida. Idealista sitúa los honorarios del arquitecto en una horquilla amplia, desde unos 5.000 euros hasta más de 30.000 euros, y esa amplitud no es casualidad: depende del alcance real del encargo y de la complejidad técnica.
En una vivienda estándar, yo suelo moverme con prudencia entre 6.000 y 15.000 euros para un encargo bastante completo. Cuando la casa es pequeña y el proyecto está bien definido, puedes quedarte en la parte baja; cuando incluye más dedicación, más reuniones, más revisiones o una dirección de obra intensa, la cifra sube con rapidez. La propia Habitissimo apunta que un proyecto de vivienda unifamiliar media puede rondar 6.000 euros y que la dirección de obra puede sumar unos 3.000 euros adicionales.
| Tipo de encargo | Rango orientativo | Qué suele pasar en la práctica |
|---|---|---|
| Anteproyecto o estudio previo | 2.500-4.200 € | Sirve para validar la idea, la distribución y la viabilidad inicial. |
| Proyecto de vivienda media | 5.000-8.000 € | Encaja en casas sencillas, con pocas complicaciones técnicas. |
| Proyecto + dirección de obra | 8.000-15.000 € | Es el escenario más habitual cuando quieres un servicio serio y completo. |
| Casa compleja o de alta gama | 15.000-30.000 € o más | Sube por la personalización, la exigencia técnica y el tiempo de dedicación. |
La conclusión útil no es que exista un precio “correcto” único, sino que la diferencia real suele estar en lo que incluye cada propuesta. Y ahí es donde se cometen más errores.

Qué entra en el presupuesto y qué suele quedarse fuera
Cuando alguien me pide presupuesto para una casa, siempre le recomiendo mirar dos cosas: el número final y el alcance. Un arquitecto puede presupuestar solo la redacción del proyecto o una asistencia más amplia que incluya dirección de obra, visitas, revisión de certificaciones y coordinación con otros técnicos. Si comparas dos propuestas sin separar estos apartados, la comparación no sirve de mucho.
| Suele entrar | Suele ir aparte |
|---|---|
| Estudio inicial y propuesta de distribución | Levantamiento topográfico de la parcela |
| Proyecto básico y/o proyecto de ejecución | Estudio geotécnico del terreno |
| Planos, memoria y documentación técnica para licencia | Tasas municipales, ICIO y demás tributos locales |
| Dirección de obra y visitas programadas | Arquitecto técnico o aparejador, si se contrata por separado |
| Revisión de cambios necesarios durante la obra | Ingenierías especiales, interiorismo o paisajismo |
Para una vivienda nueva, yo separaría siempre el trabajo de diseño del trabajo de tramitación y del seguimiento en obra. El proyecto básico suele servir para encajar la casa y obtener la licencia; el proyecto de ejecución baja al detalle técnico; y la dirección de obra es la parte en la que el arquitecto comprueba que lo construido se ajusta al proyecto. Si te dan un precio cerrado, pregunta por escrito qué ocurre con las visitas, las modificaciones y la coordinación con el resto del equipo.
Entender este reparto evita malentendidos y, sobre todo, te prepara para leer bien el siguiente punto: cómo se pasa de una idea genérica a una cifra concreta.
Cómo se calcula el precio paso a paso
En arquitectura de vivienda unifamiliar, el cálculo más habitual parte del PEM, es decir, el Presupuesto de Ejecución Material. Dicho de forma simple: es el coste de construir la obra tal como se define en proyecto, sin meter el suelo ni algunos gastos financieros o fiscales. A partir de ahí, el arquitecto aplica un porcentaje o una tarifa cerrada, según su forma de trabajar.La referencia porcentual más útil para orientarse es esta: 4-6% del PEM para el arquitecto en muchos casos, aunque hay encargos que suben más si incluyen más trabajo o más responsabilidad. Si el presupuesto de obra es de 180.000 euros y el honorario es del 5%, el arquitecto cobra 9.000 euros antes de IVA. Con el 21% de IVA, la factura final sería de 10.890 euros.
| PEM | Honorario | Sin IVA | Con IVA |
|---|---|---|---|
| 180.000 € | 5% | 9.000 € | 10.890 € |
| 180.000 € | 7% | 12.600 € | 15.246 € |
| 220.000 € | 5% | 11.000 € | 13.310 € |
| 220.000 € | 7% | 15.400 € | 18.634 € |
Por eso dos presupuestos aparentemente parecidos pueden diferir varios miles de euros sin que ninguno esté “mal”. Uno puede incluir solo el proyecto y otro incorporar más revisiones, más visitas a obra o más carga documental. Cuando el coste se entiende desde el PEM, la discusión deja de girar en torno a una cifra aislada y empieza a tener sentido técnico.
Y ahí entran factores muy concretos que conviene revisar antes de pedir precio.
Qué hace subir o bajar la factura
Yo siempre miro seis variables antes de intentar adivinar cuánto costará un arquitecto en una casa nueva. Algunas son obvias, como los metros cuadrados; otras pesan más de lo que parece y explican por qué dos viviendas del mismo tamaño pueden tener honorarios muy distintos.
| Factor | Cómo impacta | Por qué importa |
|---|---|---|
| Tamaño de la vivienda | Sube o baja el total | Más superficie suele implicar más documentación y más seguimiento. |
| Complejidad de la parcela | Sube | Una pendiente, un terreno irregular o un sótano exigen más definición técnica. |
| Diseño singular | Sube | Grandes luces, voladizos o soluciones estructurales especiales requieren más trabajo. |
| Número de cambios | Sube | Cada iteración consume horas de proyecto y coordinación. |
| Plazo de entrega | Puede subir | Si el encargo es urgente, el profesional tiene menos margen y suele reflejarlo en el precio. |
| Objetivo energético | Puede subir algo al inicio | Si buscas alta eficiencia o un diseño más pasivo, el estudio inicial es más fino. |
Conocer los factores ayuda a interpretar presupuestos, pero aún falta una cosa decisiva: comparar bien las ofertas.
Cómo comparar presupuestos sin equivocarte
Si quieres evitar sorpresas, no compares solo precios finales. Compara alcance, entregables, número de reuniones, visitas a obra y asistencia posterior. Un presupuesto más bajo puede esconder menos trabajo real, y uno más alto puede estar justificando una cobertura mucho más completa. Yo prefiero una propuesta clara y desglosada a una cifra redonda que no explica nada.
- Pide el desglose por fases: anteproyecto, proyecto básico, proyecto de ejecución y dirección de obra.
- Pregunta cuántas revisiones incluye: no es lo mismo corregir dos veces que rehacer la propuesta varias veces.
- Confirma si el IVA está incluido: muchos presupuestos parecen más baratos hasta que aplicas el 21%.
- Comprueba qué queda fuera: topografía, geotecnia, tasas, licencias, aparejador y otras colaboraciones técnicas.
- Valora las visitas a obra: si el arquitecto apenas se desplaza, el servicio no es equivalente.
- Mira si entiende tu presupuesto de construcción: un buen arquitecto no solo diseña bonito, también ajusta la casa a lo que realmente puedes ejecutar.
Si una oferta es mucho más barata que las demás, casi siempre hay una explicación. O bien excluye parte del trabajo, o bien limita la asistencia durante la obra, o bien deja fuera a otros técnicos que luego tendrás que contratar aparte. En una casa nueva, esas diferencias se acaban notando en tiempo, coordinación y dinero.
Si después de revisar esto siguen las diferencias grandes, casi siempre la explicación está en el alcance del encargo y no en el metro cuadrado.
Lo que yo dejaría cerrado antes de firmar
Antes de dar el sí definitivo, yo intentaría cerrar tres cosas: qué incluye exactamente el encargo, cuánto costará cada fase y cuántas incidencias se consideran normales. Esa conversación ahorra más malentendidos que cualquier descuento puntual. Si además el terreno tiene pendiente, si quieres sótano, si buscas una casa de alta eficiencia o si el ayuntamiento es especialmente exigente, yo reservaría un margen adicional en el presupuesto técnico.
Mi recomendación práctica es sencilla: cuenta con el arquitecto como una partida importante, pero no única. Para una casa nueva, el conjunto de topografía, geotecnia, tasas, licencias y técnicos puede mover bastante la cifra final, así que dejar un colchón del 10-15% para imprevistos técnicos me parece prudente. Si eliges bien desde el principio, el ahorro no suele venir de recortar al arquitecto, sino de evitar cambios tardíos, proyectos mal definidos y decisiones apresuradas.